Les barbares selon Constantin Cavafy invités par MVM
Pour des raisons indépendantes de ma volonté, j’ai été conduit à reprendre ces trois versions du poème de Cavafy qui est une sorte de prologue au livre de Manuel Vazquez Montalban, Aperçus de la planète des singes. Avec en plus, de cet auteur (MVM), un petit billet sur les singes en question au moment de la campagne électorale espagnole le 22 mai 1995. Vingt ans après, les questions sur les barbares ont fortement évolué, ainsi que celles sur les singes et leurs planètes (en français l’anagramme signe, singe me semble dans ce contexte un poème à lui tout seul). Mais laissons mes réflexions, pour le poète grec, en se souvenant que le mot barbare vient du grec. Et en pensant peut-être pour ceux qui ne connaissent pas l'espagnol que ce mot à un lien avec la conclusion de MVM : la lutte finale se sera pas entre les rationalistes et les autres... Jean-Paul Damaggio
Pourquoi nos orateurs ne viennent-ils pas comme toujours
faire des discours et donner leur avis?
— C'est que les Barbares arrivent aujourd'hui,
l'éloquence et les discours les ennuient.
Pourquoi tout à coup cette inquiétude,
cette confusion (comme les visages sont devenus graves) ?
Pourquoi les rues et les places se vident-elles si vite
et chacun rentre chez lui très soucieux ?
— C'est que la nuit est tombée, et les Barbares ne sont pas venus.
Et certaines gens arrivées des frontières
disent qu'il n'y a plus de Barbares.
Et maintenant qu'allons-nous faire sans Barbares ?
Ces gens-là étaient une sorte de solution.
Constantin CAVAFY. En attendant les Barbares.
(Trad. Ange S. Vlachos, Athènes, Icaros, 1983.)
Por qué no acuden como siempre nuestros ilustres oradores
a brindarnos el chorro feliz de su elocuencia'?
Porque hoy llegan los barbaros
que odian la retorica y los largos discursos.
Por qué de pronto esa inquietud
y movimiento ? (Cuanta gravedad en los rostros !)
Porqué vacía la multitud calles y plazas
y sombría regresa a sus moradas?
Porque la noche cae y no llegan los bárbaros
y gente venida desde la frontera
afirma que ya no hay bárbaros.
Y qué será ahora de nosotros sin bárbaros?
Quizá ellos fueran una solución después de todo.
K. CAVAFIS. Esperando a los barbaros
Perché non vengono anche gli illustri
oratori a perorare come sempre ?
Oggi arrivano i barbari
e i barbari disprezzano eloquenza e arringhe.
Perché tutt'a un tratto questa smania
e quest'incertezza? (oh, come i volti si fanno seri).
Perché si svuotano le strade e le piazze
e tutti tornano preoccupati alle loro case?
Perché è notte fonda e i barbari non vengono.
È arrivata certa gente dai confini
e spiega che i barbari non ci sono più.
Come potremo fare senza i barbari?
A conti fatti, erano una buona soluzione.
KONSTANTINOS KAVAFIS, Aspettando i barbari
Simio
M. VAZQUEZ MONTALBAN
Esta campaña electoral aparece dominada por la cultura simia, y no es de extrañar porque buena parte de los sectores dominantes de la aldea global son simios y España forma parte de la aldea global. No sólo el discurso electoral dominante tiene poco que ver con el hombre, aquel primate racionalista, temible, ambicioso pero esperanzador que fue el antepasado de estos simios, sino que progresivamente se percibe la infiltración simia en todos los medios de producción de conciencia del Gran Hermano.
Hasta tal punto se comprueba la progresiva hegemonía simia que en algunos medios de comunicación han encargado a simios la crítica de mi Panfleto desde et planeta de los simios, en una interesante demostración de que existe una santa mafia de simios laicos.
Como en aquellas películas de ciencia-ficción en las que los marcianos se van introduciendo en los seres humanos hasta adoptar su apariencia, pero sin perder su condición marciana, habrá que ir por la vida y por la historia detectando simios por el puro placer de comprobar que las especies pueden padecer regresiones convencionales haciendo polvo tanto a los darwinistas de derecha como a los de izquierda. La evolución no es continuadamente progresiva y ni siquiera está demostrado que el anfibio fuera superior a la bacteria o que el hombre mejorara al cuadrúpedo, ni que ahora el simio empeore a su antepasado el hombre.
Adoptemos este punto de vista y seremos mucho menos exigentes con los demás y con nosotros mismos. Que la involución de las especies resuelva el misterio del sentido de la vida. La lucha final no será un enfrentamiento entre racionalistas y sus contrarios, sino entre asnos y simios, entre garrapatas y moscas cojoneras. Es el abecé de la cuestión.